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ANTIGUO TORREON-CAMPANARIO DE LAPERDIGUERA

Referencia a Laperdiguera , y a Laluenga, en el "Butlletí del Centre Excursionista de Catalunya" de 1.911. Viaje realizado en 1.909.
Autor: Francesch Carreras y Candi

Fotos: Juli Soler

Traducción del catalán y notas: Rene Alquézar

 
" LA PERDIGUERA"

Pasado Peraltilla tenemos que dejar la carretera buena y adentrarnos por un camino en mal estado que va a La Luenga. Como forma un ángulo bastante recto con aquella carretera (1), nos alejamos deprisa. Los automóviles lo pasan mal, y también las tartanas, arriesgándose por un camino que es de tan mal transitar.

Dejamos La Luenga por no tener esta población especial atractivo arqueológico o artístico. Es una pequeña villa agrícola cuya iglesia conserva en sus ábsides fragmentos de arte románico sin importancia alguna. Tenía un viejo campanario, seguramente gótico del S.XIII o S.XIV, según las informaciones que pudimos recoger. El campanario, en aquel año de 1.909, acababa de ser totalmente reconstruido gracias a la liberalidad del conocido aragonés Basilio Paraíso, hijo de La Luenga, que de esta forma quiso honrar su villa natal.  
 
Continuando la ruta por aquella misma vía, siempre en mal estado, a tres kilómetros aproximadamente, llegamos a la población de La Perdiguera, palabra que se presta a diversas interpretaciones. Podrá creerse que es un derivado de perdiz; pero para nosotros procede de pértica. En el siglo XIII, la pértica, o media horca, era una señal de jurisdicción, y en el año 881, la pértica era una medida de longitud equivalente a ocho pies y medio (2). En el S.XV se le llamaba Perdiguera de Pertusa, por ser aldea dependiente de Pertusa.
 
En este sector "Occidental de la Barbatania", entre dos viejos monumentos artísticos: la ya desmoronada capilla románica del "monte Arruego", que se supone de los templarios (3), y el famoso campanario plateresco de Pertusa construido en 1.575, todavía existía en 1.909, aunque en pésimo estado de conservación, la torre del campanario de La Perdiguera, inmediata a su iglesia gótica.
 
La iglesia se construyó dentro del recinto de una vieja fortificación. La torre es notable por su fábrica, que suplía la carencia estratégica del lugar donde se levantaba, demasiado plano en tres de sus cuatro puntos cardinales. Las paredes, hechas con buenos sillares, tienen 14 palmos de grosor. La bóveda, que se inicia en su interior, contrastando con algunos arcos de medio punto de las aberturas exteriores, puede demostrarnos que la obra se remonta al S.XIII. Contra lo que solía hacerse en las construcciones poliorcéticas (4) de aquella época, en la torre se entraba a pie plano. No parece arriesgado, pues, creer que se encontraba en el interior de un recinto bien amurallado, cuya puerta de acceso junto a la iglesia (1.909) se destruyó no hace muchos años. La actual torre-campanario está muy deteriorada y desaparecerá pronto ya que hay el propósito de construir otra nueva (5) debida al arquitecto diocesano de Lérida, Sr. Campmany.
 
La construcción de la torre-campanario no es uniforme: mientras la fachada delantera, es decir, la más expuesta a los proyectiles del enemigo, está construida en su totalidad con hileras de piedra, las otras tres caras sólo tienen piedra hasta los siete metros desde tierra. A partir de ahí, suben unos montantes de piedra, a manera de armadura, y todo el resto de la pared está rellena de mampostería. Se entraba a ras de suelo por un portal estrecho que atravesaba unas paredes de 14 palmos. En su interior y a una buena altura, se inicia una bóveda.
 
La iglesia gótica parece hecha en el S.XIV y no está acabada, seguramente, por haberse empezado demasiado ambiciosamente. Son interesantes los arcos lobulados del interior.
 
Según el párroco, La Perdiguera pertenecía al Conde de Aranda.
 
En una gran casa señorial se conservaba la maza de los "Maza de Lizana", de quien se dice sucesor el Sr. Cavero.
 
Francesch Carreras y Candi

 
P/D. Gracias a Mª Lourdes Clau por haberme puesto en la pista sobre la procedencia de las fotos, hoy sobradamente divulgadas, que alguien, en su día, facilitó a su padre. Al ir tras el origen y datación de las mismas, me encontré con este interesante relato. R.A.

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